Todos los nombres, de José Saramago

Hace ya poco más de un año que falleció José Saramago. Tuve la oportunidad de conocerlo cuando vino a Caracas en noviembre de 2004. Era delgado, atento, quizás tímido, con un aire de singularidad que lo vestía de pies a cabeza. Firmaba libros a una larga fila de admiradores ―yo entre ellos―. Mientras esperaba mi…

La soledad de los números primos, de Paolo Giordano

Ese día amanecí resfriado. No tenía fiebre ni dolor de cabeza, pero la garganta me ardía y estornudaba sin cesar. Hacía frío en Madrid, por lo que mi mujer me dijo que no era conveniente que saliera, que mejor me quedara en casa reposando, otro día haríamos los asuntos pendientes que, estando de vacaciones, no…